miércoles, 5 de septiembre de 2012

Cuarta clase.


Buenas y no tan buenas, que decir de la clase pasada de COE, la verdad fue muy entretenida, en lo personal me gusto escuchar las historias de todos, menos la mía .Algunas de ellas fueron divertidas, otras no tanto, algunas generaban intriga, otras parecían monólogos de teatros y otras eran más simples, pero todas tenía algo especial… que nunca sabias lo que iba a pasar.
En fin hubo mucha diversidad de temas y diferentes maneras de contarlos.
Entre ellos escogí tres al azar, o  porque me gustaba la historia o simplemente porque estaba bien relatada.
Antes de contarles como vi a las tres historias que elegí, quería contarles un poco como fue mi presentación.
Bueno la verdad que empecé mal de entrada, ya que como no sabía que anécdota contar, porque por ahí me parecía que no iba a ser muy interesante, al ser algo personal y no sabía cómo encararlo, opte por un cuento.
 Este consistía en una historia muy original, entretenida y con una moraleja bastante interesante.
 Así como le tiro flores al mítico Mark Twain, tengo que confesar que no me salió como debía ser .Creo que esos sentimientos que me provocó el cuento, no los pude transmitir, ya que estaba nerviosa, apurada por el tiempo, y tenía público, como si eso fuera poca cosa.
A pesar de todo fue una experiencia, que en lo personal no fue satisfactoria, pero estuvo  bueno escuchar todas las historias.
Bien ahora sí les cuento a quienes elegí para dar mi humilde  percepción y/o devolución.

Rebeca Kim (Mi maldición en cuatro patas): Creo que su anécdota fue muy divertida, lo contó con soltura, como si estuviera en una charla con amigas. Pero al haber tanta confianza o nervios o aceleración, esto hacía que a veces se pierda y vuelva a contar algo que se había olvidado. En cuanto al dialogo físico, Rebeca  usó mucho sus manos para generar mayor expresión  y camino muy poco en su lugar.

Igna Di Magio (Un verano inusual): Creo que su anécdota fue divertida, pero no tanto por la historia, sino por cómo se desenvolvió. Se movió todo el tiempo, hizo muchos gestos con sus manos y expresiones. Igna contó la anécdota  de una forma tan natural, y con una dinámica tan particular, que hasta parecía un monologo de teatro al estilo stand up.

Dayana Reveron (Mi primera noche blanca): Su anécdota me pareció muy interesante desde un principio, y  eso hizo que lo demás pase a un segundo plano.
Dayana al principio se quedo quieta en el lugar de la presentación, luego dio unos pasos y se apoyo sobre la mesa, realizó algunos gestos con sus manos, y desarrollo toda la historia con tranquilidad. 

1 comentario:

  1. Buen post, aunque no lograste ninguna imagen... Por otro lado, estaría bueno que comentes en otros blogs, para ver si recibís feedback en el tuyo... Slds.

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